Red de Vida

Escándalo

Pastor Felipe Herrera – Domingo 2 de Mayo 2020

Gracias a las redes sociales constantemente nos damos cuenta de situaciones que nos escandalizan de personas, gobiernos, instituciones. Dice el diccionario que la palabra escándalo es cuando nos enteramos de cosas que nos generan asombro o indignación, pues lo consideramos contrario a la moral o a las convenciones sociales.

La biblia esta llena de escándalos morales, de personas pecadoras como nosotros, y hay un episodio escandaloso que se nos relata en la casa de Simón el fariseo, por eso he titulado a esta predica, “Escándalo en la casa del fariseo”.

Cita biblica: Lucas 7.36-49

  • Escándalo # 1. Los famosos pecadores pueden adorar sin invitación de los hombres.  Lucas 7.36-37

En este pasaje se nos relata como Simón el fariseo le había rogado a Jesús que viniera a su casa a comer y era un momento esperado por él. Sin embargo, esta mujer “pecadora” irrumpe sin ser invitada en su casa con un perfume de alabastro y comienza a humillarse delante de Jesús, a regar con sus lágrimas y secar con sus cabellos sus pies.

Ella llegó sin invitación, pero con una actitud de adoración. Para los hombres no era de agrado que ella entrara a hacer lo que hizo delante de Jesús y se escandalizaron. Ella no podía dejar pasar su oportunidad de honrar al Señor y no le importó entrar en esa casa a pesar de lo que pudieran hacer los que juzgan y acusan. Su urgencia por adorar, honrar a Jesús por haberla perdonado era mayor que la culpa o lo que dijeran de ella.

Por eso podemos decir que los adoradores verdaderos son aquellos que tuvieron un encuentro con Jesús, que están agradecidos por lo que Él ha hecho en sus vidas. Son personas que deciden honrar a Jesús a pesar de su pasado, sus errores o sus circunstancias.

Esta mujer tenía fama de pecadora, pero eso no la freno para acercarse a Jesús. Se acercó urgida de su necesidad de adorar, ella con su adoración estaba reconociendo que Jesús era su salvador, su verdadero amor, ell que tenía la capacidad de perdonar y sanar.

Ella no llegó a adorar con las manos vacías, trajo un perfume. Este perfume no era cualquier perfume, era un perfume carísimo, algunos dicen que valía todo el salario de un año. Si fuera Costa Rica, serían mas de 4 millones de colones su precio. Era el perfume que se usaba para ungir a los muertos de familia adinerada,  pero también el que se usaba para ungir a la novia en la noche de bodas. Para hacer este perfume era necesario traer especias de la india y china, de una planta que solo crece en el Himalaya, a mas de 4 mil kilómetros de distancia de Israel, en un tiempo donde no habían aviones, ni medios de transportes veloces.

Ella llegó a adorar con las manos llenas, se trajo lo mejor que pudo para ungir a Jesús en presencia aún de los acostumbrados a juzgar y señalar. Un adorador no llega con las manos vacías, la gente que ama la intimidad no le importa tener que dar. La gente que ama es dadora, es generosa, no escatima ni su tiempo, ni sus fuerzas, ni su dinero, recursos para que honren al que ama.

La adoración verdadera molesta a los que no adoran. Simón el Fariseo, se enojó, de ver la actitud de esta mujer ante Jesús y empezó a juzgarla en su corazón, obviamente Jesús se dio cuenta. Cuando vio la adoración este fariseo comenzó a juzgar en su corazón porque lo que se ve, depende de quien lo ve. Si lo ve un fariseo, de seguro juzgará, si lo ve Cristo, de seguro te perdonará.

En la iglesia hay fariseos que llegan a juzgar al que adora, pero también está Cristo viendo a los verdaderos adoradores para llenarlos de su gracia y favor.

  • Escándalo #2. Un adorador hace más ruido con su adoración que con su pecado. Lucas 7.39-49

Para Simón el fariseo, la mujer era un tipo de mujer despreciable por su estilo de vida descarado. Esta mujer tenía tanta fama de pecadora, que los pecadores como Simón decían que ella era la pecadora. Posiblemente su fama tenía una razón de ser comprobada en todo el pueblo, sin embargo, su adoración hizo más ruido que su pecado.

De hecho, Jesús la compara con el amor que siente una persona que ha sido perdonada mucho. En otras palabras, le da a entender al fariseo que ella esta adorando en el nivel que fue perdonada. Nuestra adoración es directamente proporcional a la revelación que tengamos del perdón de Dios para nuestra vida. Esta mujer hizo más ruido en esa casa con su adoración que con toda su fama de pecadora. El fariseo no había visto bien, Jesús que ve el corazón estaba viendo una adoración genuina de una mujer pecadora, pero perdonada. Este es el milagro, que los pecadores a través de Cristo podemos acercarnos y tener derroches de amor con Dios.

Los adoradores son descarados a pesar de su fama de pecado, porque han entendido que Jesús les ha perdonado. A esta mujer no le importó lo que pensaran de ella.

Cada vez que adoramos le estamos diciendo al mundo que tenemos un Dios que nos ha perdonado y nos ama. Por eso públicamente Jesús le dijo a la mujer, en frente de quienes la juzgaban por ser una pecadora adorando, que ella había sido perdonada, que había sido salva por la fe en Jesús.

Cada vez que adoramos Jesús nos recuerda que hemos sido perdonados. Lo normal de un perdonado es que es un adorador escandaloso.

Los que juzgan nunca comprenderán por qué en la presencia de Dios lloramos, nos reímos, nos arrodillamos, pero la gente perdonada sabe que sobran razones para disfrutar en la presencia de Aquel que dio su vida por nosotros.

Por eso esta enseñanza nos muestra que es necesario adorar sin importar lo que otros piensen o digan, que es tiempo de reconocer el perdón de Dios sobre nuestras vidas. El Padre anda buscando adoradores pues estos son los que demuestran que El señor sigue perdonando vidas, cambiando famas.

Dios quiere que comprendamos que satanás no quiere que adoremos, porque cuando adoramos podemos ver al Dios que tenemos, y si vemos al Dios que tenemos, ninguna obra de satanás, pecado o problema será mas grande que lo que Dios es.

Este es el tiempo de adorar escandalosamente para Dios, sin importar lo que el mundo piense de nosotros.

Escándalo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *