Red de Vida

Imperfectos

Pastor Mauricio Zamora – Domingo 20 de Diciembre 2020

Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

Juan 17:20-23

La iglesia está llena de personas imperfectas, por eso es que usted y yo podemos ser parte de ella. Y para eso vino Cristo al mundo para rescatar lo que estaba perdido, nos encontró y nos unió a su Cuerpo por medio de su sangre derramada en la cruz del calvario. Una vez dentro de este cuerpo tenemos que avanzar en el camino de la perfección a través de la unidad y hoy queremos compartir dos principios bíblicos para lograrlo.  Entonces, ¿Cómo alguien tan imperfecto puede ser perfeccionado por Dios (Juan 17:20-27)? Solo a través de la Unidad.

  1. Por los méritos de Cristo (Juan 17:20-21). Cuando leemos estos versos vemos a Jesús rogando por los suyos para que lograran caminar en unidad y llama la atención que haya sido un “ruego”.  Esto nos hace pensar que ser perfeccionados en unidad es algo en lo que tenemos que esforzarnos, pero que solo es posible a través de sus méritos (la cruz, su sacrificio, sus ruegos delante del Padre y la ayuda del Espíritu Santo que pide en nuestras debilidades). Poner de acuerdo a tanta gente imperfecta solo es posible con Cristo (Amos 3:3), que nos ayuda a perdonar la ofensa, a pedir perdón, a humillarnos, a estimar a los demás como superiores a nosotros y entender que todos somos inmerecedores y que lo necesitamos a Él. Aquí perdonar es clave (Mateo 18:15) porque si no, no podríamos soportarnos los unos a los otros con todas nuestras diferencias culturales, de estilos de vida y de trasfondos familiares, entre otros (Colosenses 3:13), pero justo para eso está la iglesia, para que nos ayudemos entre todos.
  1. A través de su gloria somos perfeccionados (Juan 17:22-23).  El cristiano, como hijo de Dios, debe vivir en una experiencia constante de disfrute de la gloria transformadora de Dios Padre. Acercamientos íntimos con su Palabra, la oración, el servicio, el arrepentimiento, el perdón, la humillación, entre otros, tal como Cristo lo haría y como lo demanda a sus discípulos.  Es ahí donde son transformados nuestros pensamientos y acciones, nuestros criterios acerca de todo y la forma de vernos unos a otros, ya que podemos darnos el valor correcto (el precio de la sangre de Cristo).  De lo contrario no sería fácil perdonar y mucho menos amar a tantos imperfectos. Entonces, Jesús dice que recibimos la misma gloria que Él recibió del Padre y eso es garantía suficiente de que podemos ser perfectos en unidad (amor) y cuando esto sucede el mundo creerá que Jesús es el enviado de Dios y que nos ama con el mismo amor que lo amó a Él.  Porque hay evidencias del carácter de Cristo a través de su obra en cada persona y el testimonio vivo que cada uno provoca. Si quieres saber si estás siendo perfeccionado(a) en unidad mira a tu alrededor y revisa cuánta gente está creyendo en Jesús a través de tus acciones (Apocalipsis 12:11).

En conclusión, hoy Dios nos ha hablado de la necesidad de ser perfeccionados en unidad, lo cual solo es posible a través de Cristo y de habitar en su gloria. Hoy debemos perdonar, soltar al ofensor, arreglar cualquier diferencia y amar el proceso de Dios con cada persona del cuerpo de Cristo. Es una gran oportunidad para perfeccionarnos y para que otros crean en Él.

Imperfectos

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