Red de Vida

Impulsividad Letal

Pastor Josimark Pérez – Domingo 14 de Noviembre 2021

Jonás 1.1-5.

Todos somos impulsivos en cierto grado, algunos a la hora de hacer compras, otros en su área sexual, otros en su lengua, al hablar de otros o herir con palabras pero todos tenemos cierto grado de impulsividad.

Ser impulsivo es básicamente hacer algo desmedidamente, despreocupadamente sin medir las consecuencias, y esto es algo que Dios quiere trabajar.

En la biblia a través de la historia de Jonás, podemos encontrar 3 lecciones de su impulsividad:

1. Ser impulsivo demuestra que falta Gobierno de Dios.

Cuando Jonás fue en dirección contraria a donde Dios le estaba diciendo y se dejó dominar por sus emociones, eso, dejó en evidencia, que Dios no era quien lo gobernaba.

Las áreas en las que somos impulsivos son áreas que Dios quiere gobernar, que entreguemos la mentalidad de “yo hago lo que quiera” y nos dejemos guiar por su consejo.

Cuando somos personas impulsivas somos personas dominadas por su naturaleza y esto no agrada a Dios.

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios “. Romanos 8.7-8

Dios quiere trabajar en esas áreas en las que somos impulsivos para que dejemos de ser esclavos de lo que sentimos y podamos dominar, pero esto solo se logra dejando que Dios gobierne.

2. Ser impulsivo no solo me afecta a mí, sino también a las personas que más amamos.

La impulsividad de Jonás afecto los marineros quienes no tenían nada que ver. Cuando somos impulsivos las consecuencias afectan a quienes más amamos. Cuando se hacen compras que no se debían hacer – la economía de la familia se ve afectada, cuando se le grita a la esposa – los hijos son heridos, cuando se da rienda suelta al placer, los matrimonios y la casa son destruidos. Cuando se grita y se es violento, se causa resentimiento, incluso en aquellos que más amamos.

Además de dañar a otros, Jonás, fue tragado por un pez y probablemente mientras estuvo en vientre de ese pez durante 3 días y 3 noches, tuvo que pasar hambre, asimismo cuando tomamos decisiones impulsivas estas desatan miseria, hay pobreza no solamente física, sino también espiritual y emocional, por eso ser impulsivo es letal.

3. Nunca es demasiado tarde para cambiar.

La lección más bonita de Jonás fue que se dio cuenta que había actuado incorrectamente y se arrepintió. Dios tuvo misericordia, fue expulsado y lo puso de nuevo en ruta hacia su destino.

Así mismo es con nosotros, nunca es demasiado tarde para arrepentimos y cambiar nuestra manera de ser, porque aun en la circunstancia más extrema Dios puede rescatarnos y recalcular nuestra ruta.

Algunos consejos prácticos para lidiar con la impulsividad:

1. Identifica.

¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios!

Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios!” Salmo 42.11 NTV

2. Obedece a Dios.

“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.” Salmo 32.8-9

3. No actúes por lo que sientes.

“No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.” 7.17Efesios

4. No lo sabes todo, escucha consejo

“En la multitud de los consejeros está la sabiduría” Proverbios 11:14.

Impulsividad Letal

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