NO CONTRISTÉIS EL ESPÍRITU SANTO.

Texto: Efesios 4:30

Cuán importante es para el creyente en Cristo entender la maravillosa obra que ejerce el Espíritu Santo en su ministerio en el mundo y la iglesia. Jesús nos dice que el rogaría al Padre para que enviara otro Consolador a fin de ayudarnos y enseñarnos las cosas que habrán de venir Juan 14:16, 16:13. 

Pero también algo muy importante para cada creyente es no ignorar el peligro de contristar al Espíritu Santo y perder de esta manera la oportunidad de asegurar la salvación de su alma en el día de redención.

Contristar significa: entristecer, afligir, abusar o burlar. Estos aspectos pueden estarse practicando muchas veces consciente o inconscientemente por parte de muchos cristianos y esta sería la razón por la cual pueden estar viviendo en una condición espiritual débil, fría o tibia.

El apóstol Pablo exhorta a cuidarnos y evitar practicar acciones que van en contra del carácter santo de Dios y en el contexto del pasaje nos describe algunas de ellas como la mentira, el enojo, robar, usar palabras corrompidas y añade el punto de no dar lugar al diablo. Todo esto y aquello que sea similar puede llevarnos a una condición peligrosa en donde la hermosa comunión con el Espíritu Santo se vea afectada y si se persiste en ello a perderla.

La Biblia nos enseña muchos ejemplos de personajes que se vieron afectados por imprudencias que les costó un periodo de sufrimiento y a otros la muerte misma al menospreciar la PRESENCIA del Espíritu Santo en sus vidas.

El rey David fue uno de ellos que estuvo en peligro y al pedir perdón por su pecado clamó a Dios pidiéndole que no le quitara su Santo Espíritu Salmos 51:11. No así le sucedió al rey Saúl que al endurecer su corazón perdió la compañía del Espíritu Santo y recibió en su lugar el tormento de un demonio 1 Samuel 16:14. Otra referencia Bíblica en el Nuevo Testamento de una consecuencia negativa es la historia de Ananías y Safira quienes mintieron al Espíritu Santo deliberadamente y cayeron muertos a los pies del apóstol Pedro Hechos 5.

Pablo habla a la iglesia y explica el por qué debemos cuidarnos al señalar que el Espíritu Santo es el sello de Dios que nos da la garantía y nos asegura como adquisición del Señor. Efesios 1:14 lo describe así, el Espíritu Santo es las arras de nuestra herencia. Arras significa GARANTÍA, Jesús nos dio el Consolador para asegurarnos que el volvería por nosotros y no nos dejaría huérfanos. El sello (Espíritu Santo) nos identifica como hijos de Dios, sin él no podemos afirmar esta verdad, solo cuando alguien ha creído en Jesús de todo corazón puede recibirlo y experimentar el nuevo nacimiento que lo hace participar de ese derecho, Juan 3:5-8. 

El NO contristar al Espíritu Santo permite entonces mantener su presencia en nuestros corazones y así estar listos para el día de Redención, esto se refiere al momento tan esperado por la iglesia del Señor, nos referimos al arrebatamiento, cuando suene la final trompeta y se dé la resurrección de los santos y la transformación de los que viven sellados por Dios o sea que estén llenos del Espíritu Santo  Romanos 8:11, 1Corintios 15:51-52. No hay otra manera de participar de este evento único solamente viviendo en el Espíritu, Pablo enseña Romanos 8:1 que ninguna condenación hay para los que están en Cristo los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Recuerda, quieres participar de ese día maravilloso cuando Cristo regrese por su iglesia, cuida tu vida y mantenla en santidad sin la cual nadie verá a Dios. No contristes al Espíritu Santo con el pecado o malas actitudes, busca en oración fortalecer tu relación con Dios y pídele que te fortalezca con su Espíritu Santo, él está en ti para ayudarte en tus debilidades, solo confía y déjate guiar en su amor, ese es su trabajo a favor de los hijos de Dios. 

Pastor Walner Fallas.

NO CONTRISTÉIS EL ESPÍRITU SANTO.

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